meridianopolitico

0
www.meridianopolitico.com/ 
24/Junio/2017 
Marcos Ramos
El tiempo y los habitantes han acabado con esta historia.
CINTALAPA.
“La Providencia”, que fuera  declarado hace unos años atrás, Monumento Histórico por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es un lugar que alberga a la fábrica de Hilados y Tejidos ya mencionada, es un conjunto arquitectónico del siglo XIX con estilo neoclásico, pero hoy está convertida en ruinas y a punto de venirse abajo.
Este emblemático lugar se ubica a casi una hora partiendo de la cabecera municipal de Cintalapa de Figueroa, Chiapas, se toma la carretera panamericana libre México 190, hasta llegar al ejido Rosendo Salazar, (Tolán), y después se avanzan 2 kilómetros en camino de terracería hasta topar con la fábrica, en un lugar conocido como “Niños Héroes”, colinda con el estado de Oaxaca, se encuentra sobre pequeñas colinas, tiene un clima sub-húmedo, con flora y fauna muy abundante.
LA HISTORIA
Según los mas longevos que aun habitan en este lugar, ellos dicen que antes de ser lo que es ahora (ruinas), este lugar fue una gran hacienda llamada “La Mesilla”, fue propiedad de la señora Leocadia Toledo Castillejos, quien por problemas diversos, en 1886 la vendió a los hermanos Damián Y Francisco Tort Rafols, ellos, -los españoles-, construyeron la fábrica de hilados y tejidos de algodón “La Providencia”; pero por problemas financieros se vieron obligados a venderla, y fue Don Leopoldo Gout Nivòn quien en 1896 se hizo dueño de esto.
Don Leopoldo fue un empresario exitoso que nació en 1863 en la finca “Santa Efigenia” ubicado este lugar en el municipio de Tapanatepec Oaxaca, pero quiso invertir en este estado y específicamente en este municipio.
Cuenta la historia que en 1873, el oaxaqueño quedó huérfano de padre, por lo que se vio obligado a dejar su estado natal y fue la costa de Chiapas, Tonalá, a donde se mudó a vivir con sus abuelos maternos,  eran propietarios de la Finca El Gulaver, y gracias a su empeño y dedicación, logró ser Cónsul de Francia en Puerto Arista, y luego Senador del estado que le dio cobijo, allá por el año de 1912.
Destacar que la fábrica “La Providencia” alcanzó su máximo desarrollo en los años 1899 hasta 1914, era auto suficiente porque producía insumos de fibras vegetales y generaba energía eléctrica gracias a una represa, en los alrededores del conjunto había decenas de pequeñas viviendas para los peones, así como silos, bodegas y áreas para la producción agrícola.
Originalmente, el complejo arquitectónico de estilo neoclásico, estaba compuesto por la casa principal, existía una nave industrial con chimenea, un edificio para la administración, la tienda de raya “La Industrial”; bodegas; una cortina para el embalse del agua del pequeño arroyo; casas para los trabajadores, y un puente.
En sus años de auge, con una maquinaria importada de Inglaterra, la fábrica llegó a producir 460 toneladas de manta al año, la materia prima llegaba de Oaxaca y Guerrero, era procesada por unos 300 trabajadores que vivían con sus esposas e hijos en esta pequeña ciudad, de unos mil habitantes.
En esa época, eran las instalaciones más modernas, a base de mucho esfuerzo llegaron a tener 50 telares y una producción de diversas telas, entre las que destacaron el dril, el tusor, la cola de diablo, mantas de diversos calibres entre otras más.
Pero cuando todo parecía ser “miel sobre hojuelas”, aparecieron “las tempestades” y la actividad de la fábrica disminuyó notablemente, a grado tal que en 1914 frenó su producción, en 1916 el ejército carrancista se posesionó de las instalaciones, y al año siguiente, el grupo contracarrancista apodado “Mapache”, ocupó temporalmente la fábrica.
En 1920, Alberto Gout, hijo de Don Leopoldo, intentó reactivar la producción, pero los malos resultados y las deudas contraídas obligaron al cierre definitivo tres años después, (1923), y cinco años más tarde, (1928) las máquinas fueron vendidas al presidente de la República de Nicaragua de ese año, Anastasio Somoza García, siendo ahí el fin definitivo de este ambicioso proyecto.
En este lugar se filmó en 1949 una película llamada “Rincón Brujo”, la dirigió Alberto Gout Àbrego, y cuyos protagonistas fueron Víctor Junco y Gloria Marín.
“La Providencia” forma parte de uno de los más de 200 cascos de fincas y haciendas distribuidas en diversas zonas de la entidad, hubo haciendas en Comitán, en el Soconusco y en el centro; específicamente este municipio de Figueroa cuenta con importantes haciendas, entre las más conocidas están “Santo Antonio La Valdiviana” que data del  (siglo XVIII), Llano Grande (siglo XIX), Las Cruces, Montserrat, Macuilapa (siglo XIX), La Razón, Santa Elena, San Miguel, El Carmen y La Mesilla, mismas que florecieron en la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.
LA VIDA REAL.
Una vez que conocimos parte de la historia de este místico lugar, Don Gustavo Colmenares Roque, una persona de casi 72 años de vida, oriundo de este lugar, muy amablemente nos acompañó en el recorrido que hicimos en lo que queda de “La gran Fábrica de hilados y tejidos de algodón, La Providencia” que se ubica en la “Coo-Propiedad Niños Héroes”, habitada por 40 familias, y nos compartió lo que en su memoria quedó grabado y no se borrará jamás.
Dijo que a él ya no le tocó trabajar en la fábrica, tampoco existe en ese lugar una persona con vida que haya sido parte del personal de “La Providencia”, pero si vio “entero” el lugar, y de 1980 a la fecha, el tiempo y la gente ha hecho de la fábrica lo que hoy es, una ruina.
“Todo lo que hoy se ve así, estaba todo techado, pero dilató mucho tiempo abandonado, y cuando se presentaron los últimos dueños, -los herederos-, Romeo Gout Cano  y Milton Castellanos Everardo, ordenaron a la gente de acá que le bajáramos las tejas a todo el “caserío” (a las casas), y después trajeron maquinaria pesada para demoler casi todas las construcciones, respetando solo la casa grande y la parte donde fueron las oficinas, que hoy solo quedan de pie, los arcos.
Don Tavo tiene muchos recuerdos sobre este lugar, y nos comentó también que a “Niños Héroes” los herederos llegaron su con familia de Mexicali Baja California y a nadie de ellos le gustó este lugar  para vivir, por eso le dijeron al padre de Don Tavo, Don “Cuco” (Rodulfo Colmenares”) que venderían la finca a unas gentes que conformaban un grupo de 15 personas llamado “Navalan”, el presidente en ese entonces era Joaquín Gutiérrez, pero nunca hicieron algo para salvar este lugar.
En el 2011 y cuando todavía seguía en el abandono, un nativo de este lugar de nombre Laureano, organizó a un grupo llamado “El Nambimbo” conformado de 17 personas para ir a tocar puertas ante la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y mediante mucho trabajo, se logró bajar un recurso de un millón 200 mil pesos, se ocupó para hacer unas obras para atraer el turismo, pero no se pudo continuar con este proyecto, dado que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) nunca apoyó para inyectar recursos para al menos rescatar lo que se pueda de este bello lugar.
El entrevistado recordó también que cuando fue presidente municipal de Cintalapa, José Guillermo Toledo Moguel, llevó a un grupo de ingenieros ya que según le “meterían mano” para restaurar la casa y convertirla en escuela, pero la comunidad no apoyó y los ingenieros se retiraron sin poder hacer nada.
“A pesar de que como está de abandonado y casi destruido, el 11 de julio del año pasado, nos visitaron un grupo de estudiantes americanos, dilataron 4 días con nosotros, la comunidad les ofrecieron los alimentos, dormitorios, al igual que otro grupo de personas que dilataron dos días, y yo creo que si la Secretaría de Turismo del gobierno del estado, el CDI y el INAH nos apoyaran en reconstruir, este lugar sería un detonante para el turismo muy importante, ya que acá al lado, tenemos una presa muy grande, ambas serían los dos atractivos que tendrían los paseantes para venir a conocer y a disfrutar” dijo Don Tavo.
Subrayó, si los gobiernos pensaran un poco en la niñez y juventud, tal vez le quisieran poder un poco de empeño a esta cosa, pero lo veo muy difícil que eso suceda, también la gente de acá ha abonado para que todo esté en ruinas, porque nunca se esforzaron por cuidarlo, y en algunas casas están ocupando las puertas que esta construcción tenía, el saqueo ha sido desmedido.






Publicar un comentario

 
Top